A partir de las 19 se multiplicó la cantidad de personas: desde familias hasta jóvenes y adolescentes, el acompañamiento a los militares y los familiares fue masivo. Mientras Raly Barrionuevo y Destino San Javier hacían las pruebas de sonido en el escenario, la “Carpa de la Dignidad”, ubicada en el centro del parque, se llenó de gente con ganas de escuchar historias como la de Carlos Cequeira, el primer soldado en pisar las islas.
A medida que fue entrando la noche, y bajando aún más la temperatura, el Ejército se hizo presente para repartir chocolate caliente y tortas fritas. También estuvo la iniciativa de GDS Catering, quienes se tomaron el trabajo de freír 16 mil empanadas para ofrecer de manera gratuita a los asistentes.
A las 22.30 comenzó el desfile de Prefectura junto a la nueva bandera para la plaza, insignia del acto central de la noche. Tras recibir la bendición del diácono Raúl Ávalos, también excombatiente, en la primera capilla de Ushuaia, siguió rumbo a la plaza para ser izada.
Fue allí cuando la emotividad se apoderó del lugar, con el nuevo pabellón como el gran protagonista de la noche y los discursos del Prefecto Nacional Naval, Mario Farinón, y Conrado Zamora, presidente del Centro de Excombatientes de Ushuaia. “Quiero decirle al Reino Unido que los argentinos no somos ni seremos colonia”, expresó.

