El Magen David Adom, servicio de emergencia israelí similar a la Cruz Roja, precisó que producto del ataque hay cuatro heridos, dos de ellos en estado crítico.
Los oficiales de policía deslizaron que “su principal hipótesis” es que los terroristas son palestinos. A raíz de esto, el Ministerio de Defensa extendió hasta el domingo las entradas de palestinos en Gaza y Cisjordania.
El grupo Hamas, que gobierna la Franja de Gaza, elogió el ataque y lo vinculó con la violencia en un lugar sagrado en Jerusalén, pero no se atribuyó la responsabilidad.
“El asalto a la mezquita de Al-Aqsa no puede quedar impune”, dijo su portavoz, Hazem Qassem. “La heroica operación en Tel Aviv es una traducción práctica de lo que la resistencia había advertido”. Se refirió a los enfrentamientos que se produjeron en abril.

