El 2 de enero es una jornada que, a lo largo del tiempo, fue escenario de hechos trascendentes que contribuyeron a moldear el devenir histórico de distintas sociedades. En los primeros días del calendario anual, las efemérides recuerdan que la historia no se detiene y que los grandes procesos continúan más allá de las celebraciones.
En el plano internacional, uno de los acontecimientos más recordados ocurrió el 2 de enero de 1492, cuando los Reyes Católicos ingresaron a Granada, marcando el fin de la presencia musulmana en la península ibérica y el cierre definitivo de la Reconquista. Este hecho tuvo profundas consecuencias políticas, religiosas y culturales en Europa y en el posterior proceso de expansión hacia América.
Otro hito relevante se produjo el 2 de enero de 1959, cuando Fidel Castro asumió formalmente el poder en Cuba, un día después del triunfo revolucionario. El inicio del nuevo gobierno significó un cambio radical en la estructura política y social de la isla y tuvo impacto directo en la dinámica política del continente americano.
En el ámbito cultural, el 2 de enero de 1920 nació el escritor y referente del existencialismo Isaac Asimov, autor de una vasta obra de divulgación científica y ciencia ficción que influyó de manera decisiva en la literatura contemporánea y en la imaginación tecnológica del siglo XX.
En la Argentina, el 2 de enero suele marcar el comienzo efectivo de la actividad institucional y administrativa tras las celebraciones de Año Nuevo. A lo largo de la historia, esta fecha estuvo vinculada a decisiones políticas, económicas y sociales que acompañaron el inicio de nuevos ciclos de gestión y planificación nacional.
Las efemérides del 2 de enero reflejan cómo, incluso en los primeros días del año, se produjeron acontecimientos de gran impacto histórico. Recordarlos permite comprender los procesos que dieron forma al presente y reafirma la importancia de la memoria colectiva en la construcción del futuro.
Con información de https://late931.com.ar

