Desde Defensa Civil explicaron que se trató de “olas espurias, que ocurren de manera aleatoria e imprevisible”, vinculadas a ráfagas de tormentas cercanas a Mar del Plata. El organismo señaló que, si bien se había alertado sobre el aumento del viento a las 17.15, “no había manera de prever la magnitud de olas que podía generar”.
García concluyó que se trató de un “evento impredecible” y aclaró que, debido a la naturaleza de este tipo de ondas marinas, “al momento no hay tecnologías en el mundo que permitan predecirlas”. Actualmente, las autoridades continúan relevando los hospitales de la zona para asistir a los damnificados por el temporal.

