La Universidad Nacional del Litoral (UNL) vivió este viernes una jornada histórica: Laura Tarabella asumió como rectora para el período 2026-2030 junto a Liliana Dillon como vicerrectora y abrió su gestión con un discurso sobre democracia y el rol de las mujeres. Es la primera conducción encabezada por dos mujeres en más de cien años de historia de la institución.
Laura Tarabella asumió como rectora de la Universidad Nacional del Litoral (UNL)
Del acto participaron el rector y la vicerrectora salientes, Enrique Mammarella y Larisa Carrera; la presidenta de la Cámara de Diputadas y Diputados de Santa Fe, Clara García; el intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti; el presidente del Concejo Municipal, Sergio Basile; legisladores nacionales y provinciales; el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Rubén Weder; y la defensora general del Ministerio Público de la Defensa, Estrella Moreno Robinson.
También estuvieron presentes decanos de distintas facultades de la UNL, el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, autoridades universitarias de otras provincias, funcionarios del Gobierno de Santa Fe y de la Municipalidad de Santa Fe, representantes gremiales, estudiantes, docentes y miembros de la comunidad universitaria.
Un cierre de gestión atravesado por la emoción
El acto en el histórico Paraninfo comenzó con el discurso del rector saliente, Enrique Mammarella. Tras ocho años al frente del rectorado, recordó el camino recorrido y afirmó que fue un proceso colectivo.
Con la voz entrecortada, muestra de la emoción que aseguró lo embargaba en su despedida, mencionó a la pandemia de coronavirus, las crisis socioeconómicas y las restricciones presupuestarias como algunos de los ejes que atravesaron su gestión, con la “incertidumbre” como concepto transversal. En ese contexto, destacó la defensa de la educación pública como derecho humano.
Luego continuó con una extensa ronda de agradecimientos. Primero a rectores de otras universidades, “por todo lo que me enseñaron, comprendieron y respetaron”. También a los legisladores santafesinos que “defendieron la educación pública”, a su equipo de gestión —con quienes aseguró haber compartido “más horas que con la familia”— y a sus compañeros de militancia.
Antes de cerrar su intervención, definió la asunción de Tarabella y Dillon como uno de los “momentos más importantes en la vida democrática de la universidad” y les deseó una buena gestión frente a los desafíos que vendrán “aunque se vislumbren tormentas”.
El final de su discurso estuvo marcado por un fuerte abrazo con Tarabella, su sucesora, seguido de un prolongado llanto y un aplauso de pie del auditorio que se extendió durante aproximadamente un minuto, el más largo de la jornada.
Una escena cargada de simbolismo: primer mujer rectora en la historia de la UNL
A las 11:51 de este viernes Laura Tarabella firmó su toma de posesión como nueva rectora de la UNL y primera mujer en ocupar el cargo tras más de cien años de historia universitaria. Luego hizo lo propio Liliana Dillon.
En ese momento, tres mujeres —Tarabella, Dillon y Carrera— quedaron en el centro del estrado y de la escena. La imagen adquirió un fuerte significado institucional y simbólico en torno al destacado rol de las mujeres en la conducción universitaria.
En un gesto casi imperceptible pero simbólico, Mammarella dio un paso hacia su derecha y aplaudió de costado, dejando el protagonismo de la escena a las tres dirigentes de la UNL.
Democracia, memoria y el rol de las mujeres
Con un discurso de fuerte impronta social y geopolítica, Tarabella definió el acto como un momento que “representa la continuidad institucional”. Tras una primera ovación del auditorio, destacó que “por primera vez asumen el liderazgo universitario dos mujeres. La UNL se permite romper con estereotipos culturales”.
La nueva rectora calificó su asunción como “un apasionante desafío” y recordó a cada uno de los rectores que la precedieron en el cargo.
“Iniciamos una nueva etapa democrática en la UNL”, afirmó, al tiempo que subrayó que marzo es un mes marcado por conmemoraciones trascendentales. En ese marco, mencionó que el próximo 24 de marzo se cumplirán 50 años de la “dictadura más atroz que se recuerde en nuestro país”. Sobre esa fecha, planteó la necesidad de sostener el compromiso ético y político para proteger los derechos humanos y renovar el “Nunca Más”.
También hizo referencia a conflictos internacionales, como la guerra en Ucrania y la situación en Venezuela tras la intervención de Estados Unidos, en el marco de una escalada de violencia mundial que, según sostuvo, obliga a promover el diálogo y el respeto a quienes piensan distinto.
“Hay que promover el valor del diálogo y respetar al que piensa distinto, redoblar los esfuerzos para un tiempo de escucha y desafíos”, expresó, al tiempo que definió a la democracia y la igualdad como pilares de la convivencia.
En otro tramo de su intervención se refirió al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Allí advirtió que en la región aún es poco frecuente que las universidades estén conducidas por rectoras.
En ese sentido, se definió como “una mujer que llega a rectora y que proviene del campo de las ciencias sociales, gracias a la educación pública”.
Los lineamientos de la nueva gestión
Durante su discurso, Tarabella presentó el lema que orientará su gestión: “autonomía para decidir y participación para proyectar ”.
Entre los principales desafíos mencionó la necesidad de mejorar las propuestas académicas y las prácticas de enseñanza, fortalecer los niveles de permanencia y graduación, ampliar la oferta educativa y consolidar la investigación orientada junto con la comunicación estratégica.
También anticipó que la universidad continuará realizando esfuerzos para que se garantice el “financiamiento universitario”.
Un cierre con agradecimientos a la comunidad universitaria
En el tramo final de su discurso, la rectora agradeció a docentes —a quienes definió como sus “colegas”— por su compromiso con la universidad pública. También extendió el reconocimiento a trabajadores no docentes, estudiantes y graduados de la institución.
Luego se dirigió a Enrique Mammarella y Larisa Carrera, sobre quienes señaló que no se alejarán de la comunidad universitaria y continuarán colaborando desde otros espacios.
Finalmente, agradeció a familiares y amigos y cerró con una frase dirigida a toda la comunidad: “gracias a cada uno de los que cree que vale la pena seguir apostando a la educación como herramienta de transformación”. El acto concluyó con un aplauso generalizado de pie y la entonación del himno de la Universidad Nacional del Litoral.
Con información de Aire de Santa Fe

