La industria cayó 8,7% interanual en febrero de 2026 y 4% respecto del mes previo
El informe del Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) correspondiente a febrero de 2026 muestra una contracción general de la actividad, según difundió oficialmente el Instituto Nacional de Estadísticas (Indec) este jueves.
De acuerdo al organismo oficial, la producción industrial cayó 8,7% en comparación con el mismo mes de 2025, mientras que en el acumulado del primer bimestre la baja alcanza el 6,0%. En términos desestacionalizados, la actividad registró una caída mensual del 4%, lo que indica una continuidad en la tendencia negativa reciente, aunque la serie de tendencia-ciclo mostró una leve variación positiva del 0,2%.
El deterioro de la actividad es generalizado: 14 de las 16 divisiones industriales registraron caídas interanuales.
Entre los sectores con mayor incidencia negativa se destacan maquinaria y equipo (-29,4%), la industria automotriz (-24,6%), otros equipos e instrumentos (-24,6%) y textiles (-33,2%). También presentaron retrocesos importantes los rubros de prendas de vestir, productos de caucho y plástico, industrias metálicas básicas y muebles.
En contraste, solo dos sectores lograron resultados positivos: la refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (19,7%) y la producción de sustancias y productos químicos (3,7%), que amortiguaron parcialmente la caída general.
Dentro de los rubros de mayor peso, alimentos y bebidas mostró una disminución interanual del 6,9%, con caídas en la mayoría de sus subsectores, como carnes, bebidas y productos de panadería, aunque se destacó una suba en productos lácteos.
Sector por sector
El análisis sectorial del IPI manufacturero de febrero de 2026 muestra una contracción generalizada de la actividad industrial, con una caída interanual de 8,7%. Se destaca que, por cuestiones estacionales —vacaciones y paradas técnicas—, el comportamiento del sector se evalúa con mayor precisión considerando el primer bimestre en conjunto. En este contexto, la mayoría de las divisiones industriales registraron incidencias negativas, lideradas por alimentos y bebidas, maquinaria y equipo, y el complejo automotor, mientras que solo la refinación de petróleo y la industria química aportaron variaciones positivas.
En alimentos y bebidas, la actividad cayó 6,9% interanual, principalmente por la fuerte baja en la molienda de oleaginosas, afectada por menores niveles de producción y exportación de derivados de soja. También incidieron negativamente la menor producción de bebidas, panificados, carne vacuna —con caída del consumo interno— y productos pesqueros. En contrapartida, los lácteos mostraron una suba, impulsada por una mayor producción de leche, manteca y leche en polvo.
El sector de maquinaria y equipo registró una de las mayores caídas (-29,4%), explicada sobre todo por el desplome en la fabricación de maquinaria agropecuaria, con menores niveles de producción y ventas. A esto se suma la baja en electrodomésticos, afectada por la competencia de productos importados.
La industria automotriz también mostró un retroceso significativo (-24,6%), con caídas en la producción, ventas internas y exportaciones, especialmente hacia Brasil. La menor actividad de las terminales impactó además en la producción de autopartes. En la misma línea, otros rubros industriales como equipos electrónicos —con fuerte caída en la producción de celulares—, textiles, indumentaria y calzado evidenciaron descensos marcados, en un contexto de menor demanda interna y creciente competencia externa.
Finalmente, sectores como caucho y plástico también registraron bajas, asociadas a la caída en la demanda de insumos para otras industrias. En conjunto, el panorama sectorial refleja una retracción extendida, con impactos tanto por debilidad del mercado interno como por factores vinculados al comercio exterior.
Con información de Rosario 3

