El indicador mide qué proporción de la capacidad productiva instalada en plantas y líneas de producción se usa. El dato del inicio de año marca una nueva caída mensual, por debajo del 53,8% de diciembre, y también interanual, ante el 55% que había registrado en enero de 2025.
Arrancó el año y las fábricas, en buena parte, lo hicieron a media máquina. Así lo indica el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundido este viernes que ubicó la utilización de la capacidad instalada de la industria manufacturera en 53,6% durante enero de 2026.
Según la serie actual del organismo estadístico, iniciada en 2016, el dato marca un mínimo histórico para un mes de enero. Si se amplía el retrovisor a estadísticas previas, hay que ir hasta enero de 2002 (48,2%) para encontrar un inicio de año más bajo, en plena salida de la crisis.
El dato de enero, además, se enmarca en un trasfondo institucional, ya que fue el primer informe de esta serie que publica el organismo estadístico nacional bajo la conducción de su nuevo titular Pedro Lines, tras la salida de Marco Lavagna por discrepancias sobre la medición de la inflación.
La publicación de la cifra tiene lugar, además, en medio de la discusión respecto al modelo económico del país, que el propio gobierno viene poniendo en agenda durante las últimas semanas, a través del presidente Javier Milei defendiendo la apertura comercial y cuestionando con dureza el esquema de protección, al que describió como “de prebendas”, al que la UIA respondió con un repudio poniendo en foco la caída de la actividad ante una competencia desigual contra las importaciones.
Un enero que perfora pisos
El 53,6% no aparece aislado. Viene a completar una secuencia donde la industria cerró 2025 en caída tras un tímido repunte a mitad de año. La utilización había sido del 61,1% en septiembre y 61% en octubre, antes de volver al rango de la primera parte del año.
En ese recorrido, el 2025 arrancó con 55% en enero, subió a 58,6% en febrero, cayó a 54,4% en marzo y luego osciló en torno a valores entre 58% y 59% hasta agosto. En noviembre se cortó esa mini-racha volviendo al 57,7%, con casi cinco puntos y medio de diferencia al registrado en 2024. Y diciembre cerró el año con una caída al 53,8%.
Enero de 2026 abrió el calendario incluso por debajo de esos registros y deja una señal de enfriamiento que no se disimula con rebotes puntuales como el que marcó el Índice de Producción Industrial, y que tampoco logra traccionar los sectores que se mostraron en verde.
Los rubros en rojo y en verde
En la lectura sectorial, el informe volvió a mostrar una industria a dos velocidades: algunos bloques sostienen niveles relativamente altos, mientras otros operan con grados de ociosidad.
El retroceso interanual de enero estuvo explicado “principalmente” por el desempeño de metalmecánica (excepto automotores), donde la utilización cayó de 38,1% en enero de 2025 a 31,4% en enero de 2026. El INDEC vinculó esa merma “principalmente con los menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico (como heladeras o lavarropas)”.
Ese dato, por sí solo, resume un cruce sensible del momento: rubros atados a la inversión productiva y al consumo durable, dos motores que suelen apagarse cuando la demanda se enfría o cuando el mercado se vuelve más competitivo para el producto local ante la apertura comercial.
La industria automotriz también mostró un deterioro fuerte: trabajó con 24% de su capacidad instalada en enero, lejos del 34,8% que exhibía un año atrás. En el mismo listado de los más rezagados, los productos textiles anotaron 23,7% (desde 33,9% en enero de 2025), una caída que vuelve a colocar al sector en el fondo de la tabla.
Otros bloques por debajo del promedio general fueron productos de caucho y plástico (36,1%), productos minerales no metálicos (45,5%) y productos del tabaco (50,9%). En conjunto, el mapa confirma que los rubros más expuestos a las variaciones de la demanda y a los cambios del escenario comercial siguen siendo los que más sufren cuando el ciclo se vuelve áspero.
Por encima del nivel general del 53,6% aparecen los rubros que sostienen la foto. El liderazgo, una vez más, lo tuvo refinación del petróleo, con 86,8% de utilización. Le siguieron las industrias metálicas básicas (67,6%), sustancias y productos químicos (64,8%), papel y cartón (61,7%), productos alimenticios y bebidas (60,2%) y edición e impresión (54,0%).
Con información de El Litoral

