A bordo del transatlántico británico Canberra, más de 4 mil soldados argentinos que habían peleado en la guerra de Malvinas regresaron al continente el 19 de junio de 1982 y, a pesar del intento de ocultamiento y de la imposición de silencio por parte del gobierno de facto presidido por Leopoldo Galtieri, los madrynenses les dieron una conmovedora bienvenida y protagonizaron la jornada conocida como “el día que Madryn se quedó sin pan”
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Luego de 74 días de conflicto bélico y presentada la rendición el 14 de junio de 1982, los combatientes argentinos debieron emprender el regreso al país: comenzaron a hacer largas filas en la zona de embarque de Puerto Argentino, fueron requisados y subidos de a grupos en lanchas que trasladarían a la mayor parte de ellos hasta el buque Canberra
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“Cuando llegamos al puerto había miles de soldados haciendo cola, no se sabía para qué, hasta que nos enteramos que era para embarcar. Era de noche, me subieron a una lancha con una gran cantidad de soldados, casi no entrábamos, sin dirección, sin saber a dónde nos llevaban”, recordó en diálogo con Télam el excombatiente del grupo de artillería 121 de La Paz, Entre Ríos, Raúl Sánchez
Con información de Télam

