El caso de Jeremías Monzón, ocurrido en diciembre pasado en Santa Fe y con fuerte repercusión nacional, volvió a quedar en el centro de la escena pública tras la sanción de la reforma de la Ley Penal Juvenil.
El Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto impulsado por el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich, con 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención. La norma, que ya contaba con media sanción de Diputados, aguarda ahora su reglamentación y publicación en el Boletín Oficial.
Nueva Ley Penal Juvenil, tras el caso de Jeremías Monzón
El eje central de la ley es la baja de la edad punible y la creación de un sistema penal juvenil especializado para adolescentes de entre 14 y 18 años. La iniciativa establece la presunción favorable a la minoría de edad, la prohibición de que menores de 18 años compartan ámbitos judiciales o penitenciarios con adultos y la aplicación de principios como legalidad, proporcionalidad y excepcionalidad de la privación de la libertad, con foco en la resocialización.
Durante el debate parlamentario, el nombre de Jeremías fue mencionado como uno de los casos que atravesaron la discusión en torno a la necesidad de modificar el régimen vigente.
“Gracias a Dios ganó el sentido común”
En diálogo con AIRE, en el programa Algo que Decir, Romina Monzón, madre de Jeremías, se refirió al proceso legislativo y a la aprobación de la ley. “Fueron jornadas muy largas, de muchísimas emociones. Es muy difícil cuando escuchás a quienes se oponen diciendo barbaridades sin tener respaldo por las víctimas, hablando de niños cuando los homicidas de Jere sabían perfectamente lo que estaban haciendo”, expresó. Y agregó: “Gracias a Dios ganó el sentido común y se modificó la ley”.
Romina aclaró que la nueva normativa no tendrá efecto sobre el caso de su hijo. “No es retroactiva, porque en lo penal se juzga con la ley vigente al momento del hecho. No es retroactiva para los homicidas de Jere”, señaló. En ese sentido, indicó que los imputados que continúan en libertad “van a seguir transitando las calles con la impunidad con la que se estuvieron manejando”.
El reclamo de las víctimas
Consultada sobre el impacto simbólico de que el debate haya estado asociado al nombre de su hijo, fue contundente: “En principio quiero justicia por Jere. Necesito que todos los que estuvieron involucrados paguen por la aberración que hicieron”.
Romina remarcó el acompañamiento social que recibió el pedido de baja de la edad de imputabilidad. “Recibimos más de dos millones y medio de firmas a lo largo del país pidiendo que se baje la edad. Ese apoyo es inmenso y es enorme”, afirmó.
Sin embargo, aclaró: “No devuelve a Jere, no hace justicia por Jere, no encierra a los homicidas de Jere. Pero va a hacer que las víctimas de acá en adelante no pasen lo que tuvo que pasar Jere”.
Durante la entrevista también se refirió al pedido de libertad formulado por la madre de una de las jóvenes involucradas en el caso. “Me parece nefasto. Fue una partícipe necesaria. Si la liberan, me parece tristísimo”, sostuvo. Y agregó: “Es algo con lo que tengo que lidiar. Gracias a Dios tengo un grupo de abogados que se está haciendo cargo”.
Sanciones y límites de condena
El nuevo régimen establece un esquema progresivo y diversificado de sanciones. Para delitos con penas de hasta tres años, o de hasta diez años cuando no exista violencia grave ni resultado de muerte, se priorizarán medidas alternativas como amonestaciones, tareas comunitarias, monitoreo electrónico o prohibiciones de contacto.
La privación de la libertad quedará reservada para delitos de mayor gravedad, como homicidios, abusos sexuales, secuestros o robos violentos. La norma prohíbe de manera expresa la prisión perpetua para menores de edad.
En cuanto a los límites de condena, el tope máximo será de 15 años, aun cuando la escala penal del delito sea superior. Además, al cumplirse los dos tercios de la pena, el tribunal podrá sustituir el tiempo restante por medidas alternativas, siempre que se cumplan los requisitos legales previstos.
El nuevo régimen y su proyección
La ley crea un sistema penal juvenil especializado, con intervención rápida de la Justicia, derecho de los adolescentes a ser escuchados y participación activa de sus familias en el proceso. También contempla un capítulo específico para las víctimas, a quienes se garantiza asistencia jurídica y psicológica inmediata, la posibilidad de intervenir en audiencias y participar en instancias restaurativas como la mediación penal juvenil.
En el plano político, la reforma formó parte del temario legislativo previo al inicio del período ordinario, con mensaje del presidente Javier Milei ante el Congreso.
Romina, por su parte, insistió finalmente en que el cambio normativo es un paso, aunque insuficiente en lo personal. “Al menos no se van con una palmadita en la espalda”, afirmó, en referencia a las penas previstas.
Con información de Aire de Santa Fe

