Martes 13: por qué se lo asocia con la “mala suerte” y qué dice la numerología

Aunque muchos digan que no creen en la mala suerte, este martes 13 de enero de 2026 suele incomodar igual. Se posterga un trámite, se duda antes de sacar un pasaje o se evita firmar algo importante. Por las dudas, porque algo de superstición -aunque sea mínima- siempre aparece.

La fecha tiene fama propia y un refrán que se repite desde hace décadas: “Martes, no te cases ni te embarques”. Pero más allá de la creencia popular y de su mala prensa histórica, ¿qué representa realmente el martes 13 y qué lectura propone la numerología?

¿Por qué se asocia el martes 13 a la mala suerte?

En diálogo con Clarín, la numeróloga Julieta Rutenberg explica que el número 13 quedó asociado a hechos considerados fatídicos, con consecuencias desafortunadas, lo que generó temor y superstición en distintas culturas. No es casual que existan términos específicos para nombrar estas fobias: triscaidecafobia (miedo al 13) y trezidavomartiofobia, en el caso puntual del martes 13.

Para entender por qué esta fecha se asocia con la mala suerte, hay que remontarse a la tradición cristiana. El 13 se vincula con la Última Cena: Judas Iscariote, el apóstol que traicionó a Jesús, era el decimotercer comensal. Con el paso del tiempo, esta asociación reforzó la idea de que el número atraía desgracias, al punto de que muchas personas evitaban reuniones de trece integrantes.

A esto se suma el martes, día que en la cultura grecorromana estaba regido por Marte, el dios de la guerra, relacionado con el conflicto y la violencia. Según indica Rutenberg, se creía que el planeta rojo gobernaba este día, lo que terminó de consolidar la mala reputación del martes 13 en el imaginario popular.

¿Qué significa el número 13 en numerología?

Más allá de la carga cultural negativa, la numerología propone una lectura distinta del 13. “Cuando aparece un martes 13, lo primero que hacemos desde la numerología es mirar el número 13. Este número en sí no es negativo, sino transformador. Tiene una energía de cierre, muerte simbólica y renacimiento”, afirma la experta.

Según afirma, esta frecuencia estuvo históricamente vinculada a procesos de cambio profundo: “Para los egipcios, por ejemplo, el 13 es La Inmortalidad. En su axioma principal explica que en este universo nada se muere, todo se transforma; hablar del flujo y el reflujo de los cambios causados por el nacimiento y la muerte de las cosas. Es el principio reformador de la vida”.

“Estos cambios impulsan la renovación y producen un renacimiento permanente. Esta vibración nos invita a dar un paso superior a nuestro estado de conciencia, ya que es un número evolutivo”, dice la numeróloga.

Desde su mirada, la resistencia que suele generar el 13 tiene que ver con su potencia simbólica: “El 13 pide soltar para que algo diferente pueda surgir. Es una energía intensa, que a veces da miedo porque hay que atravesar un proceso de cambio, pero no es mala en absoluto”.

Además, la numeróloga señala que, en la tradición pitagórica, el 13 se reduce a un 4 (1 + 3), un número ligado a “estructura, orden, estabilidad, trabajo interno”, lo que refuerza la idea de que todo proceso de transformación necesita bases sólidas para sostenerse.

Rutenberg propone mirar este martes 13 como un día de potencial transformación: así como la energía de Marte puede estar asociada a la confrontación, también puede ser fuente de impulso y acción. Este día puede ser propicio para enfrentar desafíos y tomar decisiones importantes que nos impulsen hacia nuestros objetivos.

Rutenberg propone mirar este martes 13 como un día de potencial transformación. Foto: ilustración Shutterstock.
Rutenberg propone mirar este martes 13 como un día de potencial transformación. 

También es una oportunidad para enfocarnos en la planificación, la organización y el trabajo constante, construyendo bases sólidas en nuestros proyectos y en nuestras vidas. Julieta advierte que el martes 13 puede invitarnos a fomentar la resiliencia: recordarnos que los momentos difíciles son oportunidades para aprender, crecer y superarnos.

“El número 13 puede representar etapas de cambio profundo y a veces desafiante. Al igual que el proceso de construir una estructura sólida, a menudo debemos atravesar momentos de inestabilidad o deconstrucción (asociados a la ‘mala suerte’) para poder edificar algo nuevo y más fuerte. El 13 podría simbolizar la necesidad de adaptabilidad, resiliencia y la capacidad de encontrar orden en el caos”, concluye.

Con información de Clarín

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