El organismo está conformado por el presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, Jorge Morán; el Presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sebastián Picasso; y la jueza Federal con competencia electoral, María Romilda Servini.
En una acta de seis páginas, los jueces resolvieron “declarar que deberán considerarse como boletas válidas” las usadas en octubre para las presidenciales y las que incluyan la fecha 19 de noviembre de 2023.
Con esta decisión se busca evitar que se invalide el voto de cualquier ciudadano que vaya a las urnas con boletas sobrante de los comicios del 22 de octubre y evitar también que se pueda generar un perjuicio a la voluntad popular si alguien reemplaza en el cuarto oscuro las nuevas boletas por las de la última elección.
Los argumentos de la Junta Nacional Electoral
“Debe considerarse también que existiendo en circulación gran cantidad de boletas de los comicios del 22 de octubre, resulta posible y probable que parte de la ciudadanía utilice ese instrumento para emitir su voto, en la inteligencia de que el mismo resulta válido para concretar su sufragio”, señalaron los integrantes de la Junta Nacional Electoral.
En el mismo sentido expusieron que “sentado ello, se ha de tener en cuenta que las boletas en cuestión solo diferirán de las que se impriman con fecha 19 de noviembre de 2023, en la fecha del comicios, extremo que podría pasar inadvertido por los electores y por las autoridades de mesa. Esta sutil diferencia resulta de relevancia menor frente al interés principal que debe privilegiarse en la especie, y que se encuentra orientado a asegurar el respeto a la voluntad del elector, de emitir sufragio a favor de fórmula presidencial determinada“.
Con información de C5N

