“Pablo Javkin es radical como nosotros y puede ser un gran gobernador”, dijo en la tarde de este viernes el presidente del Comité Nacional de la UCR, Gerardo Morales, en la mayor concentración de dirigentes radicales del país reunida en la capital provincial en mucho tiempo.
Y no sólo con esa frase sorprendió porque tuvo todos los visos de un cuasi lanzamiento preelectoral (aunque de aquí a los comicios del año que viene pueda sufrir adecuaciones o ajustes) y ciertamente puso al intendente rosarino al vértice de las grillas de potenciales sucesores de Omar Perotti sino que insufló optimismo a propios y extraños en el territorio santafesino pronosticando un próximo triunfo de la oposición en la provincia y en el país.
La actividad de este viernes originariamente se pensó como una reunión de la Mesa Federal de Juntos por el Cambio pero luego el PRO y la UCR decidieron que analizarían por separado el acuerdo con el FMI y la reforma del Consejo de la Magistratura. Cuestiones ambas sobre las que deberán fijar posturas en el Congreso para lo cual previamente cada partido ira con su posición a la reunión de la Mesa Federal de Juntos por el Cambio que ahora quedó prevista para mediados de marzo.
Por eso la reunión de este viernes fue eminentemente radical y no faltó nadie. Tanto es así, que rápidamente los medios de todos el país comenzaron a especular conque en el hotel del puerto santafesino donde se reunieron se resolvería la unidad del bloque de diputados nacionales radicales que se quebró en el congreso partidario de diciembre.
A media mañana cuando junto a Mario Barleta, uno de los anfitriones, (también estuvieron Carolina Losada, José Corral, Julian Galdeano, etc.,) llegaron al unísono el diputado Mario Negri y el senador Martin Lousteau, la versión cobro verosimilitud.
Máxime por uno y otro referente de los sectores internos que se enfrentaron en diciembre lejos de desmentir un entendimiento lo abonaron. Pero la cuestión no estuvo en agenda ni se trató este viernes en Santa Fe. En rigor, todos dijeron estar seguros que habrá unidad en breve aunque eso no se sellara en esta ocasión.
“Vamos a ganar Santa Fe con el frente de frentes”, fue la otra aseveración que hizo Morales en tono triunfalista y todos, al menos los integrantes de Juntos por el Cambio de la provincia entendieron la frase como corolario de la reunión que el presidente radical había mantenido en la mañana con los referentes del partidos socialista en la Legislatura provincial.
Al palacio de las leyes Morales fue acompañado, entre otros, por el titular del comité provincial, Carlos Fascendini, uno de los promotores del frente de frentes (es decir la suma del frente entre UCR y PRO -JxC- y el Frente Amplio Progresista) que reúna a toda la oposición posible para derrotar el peronismo el año que viene.
Fue recibido por presidente del bloque de diputados provinciales radicales de Santa Fe, Maximiliano Pullaro y el senador nacional radical, Delki Scarpin, y conversó con Clara García, Pablo Farias, Enrique Estevez, entre otros socialistas. Al salir subrayó que con el Partido Socialista la UCR “tiene un diálogo histórico permanente y una misma visión del país que queremos”. El gesto se suma a las recientes declaraciones de hace pocos días atrás en las que el ex gobernador, Antonio Bonfatti, se declaró proclive a que el socialismo santafesino integre un frente con todos los partidos opositores en la provincia sin condicionamientos.
Morales, también actual gobernador de Jujuy, se reunió con intendentes radicales y los animó a trabajar por repetir en el 2023 el triunfo en sus ciudades y comunas y ganar en las que se perdiera en el 2019.
Les dijo algo que luego repetiría en el encuentro: “No tengan dudas que vamos a tener un presidente radical en la Argentina. Tengan confianza en ustedes”.
En ese discurso inflamado, Morales, sostuvo que la UCR es “un partido de gestión. Que no nos corran con que no sabemos gobernar” y llamó a sus partidarios a elaborar un proyecto desde abajo hacia arriba con una agenda federal y a no hacer lo que hace el gobierno. “Nosotros luchamos contra la violencia de género, pero el Ministerio de la Mujer tiene un gran presupuesto para pagar burocracia”, cruzó espadas con lagestión de Alberto Fernández.
Con información de La Capital

