Desde que el Ministerio de Educación provincial oficializó la extensión de las clases hasta el 23 de diciembre a través de una circular que comenzó a llegar a todos las escuelas secundarias, empezó un debate entre las instituciones educativas, los gremios y la comunidad por esta modalidad, que según le adelantó ayer a La Capital la ministra del área, Adriana Cantero, llegó para quedarse. “No hay que dramatizar, hemos firmado un acuerdo federal para extender el ciclo lectivo hasta fines de diciembre y así será también en 2023”, anticipó la funcionaria.

“En esta etapa es primordial intensificar los procesos de enseñanza y de aprendizaje para fortalecer el vínculo pedagógico entre nuestros estudiantes y la escuela, en el marco de la obligatoriedad del nivel secundario y del derecho a la educación de todos y todas”, rezaba la circular de Educación que tuvo estado público el viernes pasado.

Como ya se informó, para aquello alumnos que hayan sostenido y alcanzado logros de aprendizajes requeridos se implementarán ciclos con formatos alternativos tales como taller, seminario, socialización de trabajos realizados, nuevos acuerdos y ruedas de convivencia, propuestas aportadas por el Plan Nacional de Lectura, Boletines Pedagógicos ESI, entre otras.

Quienes no, tendrán la chance de, una vez finalizada la primera etapa de diciembre, “alcanzar los saberes priorizados para cada espacio y trayecto curricular, asistiendo en el horario habitual de clases al período de intensificación de los espacios y trayectos adeudados desde el 6 de febrero hasta el 28 de febrero de 2023 inclusive”.

Pero la extensión del ciclo lectivo no solo fue una parte del acta paritaria firmada entre gobierno y los gremios docentes para poner fin a 11 días de huelga. La presencia de los alumnos en las aulas será moneda corriente hasta casi finalizado el año. Así lo adelantó la propia ministra.

“Además de que está indicado expresamente y suponemos que todas las partes honraremos este compromiso, hay que entender que Argentina es uno de los países de la región con menos cantidad de días de clases, con lo cual habrá ciclos lectivos más extendidos. Desde la ley que promovió los 180 días de clases en el marco de la ley nacional de educación, venimos con acuerdos federales donde progresivamente se irá extendiendo el ciclo lectivo. El año pasado, todos los ministros del país firmaron este nuevo acuerdo para tener un calendario de 190 días de clases y, para lograrlo, pasará a ser común llevarlo hasta el 23 de diciembre. De hecho, el año que viene comenzará el 1º de marzo. No es algo caprichoso, ni eventual, sino que nos iremos acostumbrando entre todos para llegar con los alumnos en las aulas hasta bien avanzado diciembre”, adelantó Cantero.

La funcionaria llamó a reflexionar en tres puntos: el cumplimiento del acuerdo paritario, la extensión del calendario escolar hasta el último mes del año y que se comprenda que estas actividades de cierre de las escuelas secundarias es por los dos años de pandemia y este en curso, que completará un trienio “donde las trayectorias han sido complejos aprendizajes rescatando todo lo de la pandemia y las mejoras en las prácticas pedagógicas dando indicaciones para este cierre. No hay que dramatizar tanto”, les dijo Cantero en un tiro por elevación a la crítica de los gremios docentes. La extensión hasta el 23 de diciembre incluirá tanto al secundario como el primario.

Cabe recordar que en las últimas resoluciones del Consejo Federal de Educación se habían acordado 190 días de clases “como piso” y que los próximos ciclos lectivos se acercarán a fines de diciembre, como implementará Santa Fe este año.

El titular de Amsafé Rosario, Juan Pablo Casiello, rechazó de plano la extensión del calendario hasta el 23 de diciembre. “No responde a las necesidades de los chicos y chicas. Hace falta que las escuelas trabajen en las dos semanas previas contenidos y dificultades. No es la apuesta a que estén todos como sea, sin que ni siquiera haya claridad en el caso de los chicos que aprobaron, sino trabajar con mucha intensidad con la totalidad y analizar lo que dejó la pandemia. Criticamos que el ministerio instruya órdenes e imponga de esta manera un cambio de la vida escolar y alentamos a que los equipos directivos, con el mejor criterio, se manejen con autonomía pensando centralmente en el aprendizaje de ellos”, enfatizó.

El gremio que nuclea a los docentes de enseñanza privada (Sadop Rosario), a través de su secretario general Martín Lucero, renovó sus críticas al insistir que el Ministerio de Educación santafesino sostiene “este lapidario final. Esta es la afirmación de que en Santa Fe no hay política educativa ni gestión ministerial” dijo y remarcó: “Al final no se recuperan ni días ni contenidos. Se hacen talleres. El Ministerio de Educación de Santa Fe decidió destruir la escuela secundaria”, aseguró.

Pantalla partida por el Mundial

¿Partidos si o no en las aulas? Cada cuatro años se reedita una tradicional discusión de qué hacer cuando el horario escolar coincide con los partidos que juega la Selección. Para el gremio de los docentes privados se debe imitar a provincia de Buenos Aires: que cuando juegue Argentina el alumnado ingrese más tarde en el turno mañana o bien se retire antes en el vespertino. Para la ministra de Educación, Adriana Cantero, están dadas las condiciones para ver los partidos en las aulas, y además indicó que se trabajarán contenidos pedagógicos relativos a cada participación de la Selección.

El responsable de Amsafé Rosario, Juan Pablo Casiello, negó que haya llegado a las escuelas algún instructivo que guíe a los docentes para trabajar el Mundial en clase. “La gran mayoría de las instituciones no tienen condiciones para que los pibes vean el partido. Hay turnos de 400 alumnos y carecen de salas acondicionadas, no hay un TV por aula, no tienen conectividad”, dijo.

Cantero anticipó que no habrá circular si no “sugerencias en el blog de cada nivel con referencia a textos y materiales; para que este acontecimiento que impacta en la vida cotidiana de muchos sea disparador de aprendizajes que pongan en circulación y relación literatura, artes, política, deporte, historia, geografía. Habrá materiales para orientar y ayudar a los docentes a armar clases interesantes”, dijo y afirmó que se podrán mirar los partidos en la escuela.

En Sadop, en tanto, fueron contundentes.“Si los pibes no pueden ver el partido, lo de los contenidos será un gran verso. En las escuelas que tienen TV, que los vean. Preferimos que el marco sea la escuela. Esta experiencia nos hace luego recordar los equipos y con quién vimos los partidos. La mejor política pública es el sentido común, algo que no abunda en este ministerio”, dijo Lucero.

Con información de La Capital