Los alimentos básicos que conforman las meriendas comunitarias que se entregan a las familias más necesitadas registraron en octubre un incremento del 15 por ciento, principalmente en los barrios populares de la ciudad, según un relevamiento del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci). El informe advierte que hay cada vez más personas que se acercan a las organizaciones sociales en busca de raciones, en su mayoría niños menores de 12 años, adultos mayores, y jubilados. A la par, crecen las familias que acuden en la segunda quincena de cada mes porque no llegan a cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA).
La realidad marca, según datos oficiales, que a agosto de este año en Rosario funcionaban unos 600 comedores comunitarios vinculados al Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, según indicó la Dirección de Desarrollo Territorial provincial.
Y según la página oficial Rosario Datos, de la Municipalidad, en 2022 245.206 personas fueron alcanzadas por las políticas alimentarias implementadas por la Intendencia. Pero parece poco en un contexto de crisis extrema, donde emerge el valor del trabajo de las distintas organizaciones sociales en los barrios populares.
Cada vez más personas por alimentos
Para entender y apuntalar esas acciones, el Isepci, junto a la agrupación política Libres del Sur, presentó datos sobre la inflación en las merenderos comunitarios, donde miles de niños y personas adultas concurren cada día para completar algunas de las cuatro comidas diarias. Además, debido a la gravísima situación económica, se advierte que cada vez más familias acuden luego de la segunda quincena de cada mes
porque los recursos no les alcanzan para cubrir la Canasta Básica.
“Los desafíos para los comedores comunitarios son cada vez mayores debido a que crece el número de personas que acuden a ellos”, recalcó Sofía Botto, directora del Isepci, al momento de presentar datos sobre productos que se utilizan habitualmente en las meriendas comunitarias, los cuales se desprenden de una medición mensual del Índice Barrial de Precios (IBP).
Para analizar el efecto de la inflación en las meriendas comunitarias se tomaron los precios de octubre y septiembre de 8 productos utilizados para su elaboración: pan (1kg); harina de trigo (1kg); leche (1lt); azúcar (1kg); aceite (900 ml); yerba (½ kg); mermelada (500 gr); y arroz (1kg).
En ese sentido, se estudió la dimensión provincial, y la dimensión local, donde se concentra la mayor cantidad de comercios de cercanía relevados (250). Esos datos arrojaron que la inflación de septiembre, de acuerdo al IBP, fue del 5 por ciento, y en octubre rozó el 10 por ciento.
Variación y brecha
La variación mensual muestra que las meriendas pasaron de costar 5.547,47 en septiembre, a 6.027,82 en octubre, lo que representa un incremento del 8,54 por ciento. Pero Rosario evidenció un aumento más acentuado en relación a Santa Fe, Cañada de Gómez, Granadero Baigorria, Villa Gobernador Gálvez e Ybarlucea, las otras localidades relevadas.
Al analizar el mismo grupo de productos en Rosario, la variación de precios llega al 15,99 por ciento, lo que muestra 7,45 puntos por encima del promedio. Y, al desagregar por distrito, la zona norte es la de mayor incremento, con el 22,84 por ciento, seguida por el centro, con 18,15 por ciento.
En el resto de la ciudad se observa que los precios aumentaron un 14 por ciento en el distrito noroeste, un 14,38 por ciento en el oeste; un 11,83 en el sudoeste, y un 15,30 por ciento en el distrito sur.
A modo de conclusión, en el informe se advierte el fuerte impacto de la inflación en los tres rubros relevados (almacén, verdulería y carnicería) en los sectores populares, elevando el costo de vida y la dificultad de las familias de hacer frente a la situación económica.
Ausencia de control de precios
“En algunos momentos del año se hizo hincapié particularmente en el aumento de precios de los productos de almacén que se incrementaron de manera considerable, siendo que son los que más consumen las personas de los sectores populares y quienes están debajo de la línea de pobreza”, advierte el informe.
Pero además, se devela otra situación preocupante, que es la brecha de precios entre menor y mayor valor de un mismo producto, lo que se atribuye “a la falta de control de precios que permite que en cada comercio oferte los productos a precios disímiles”.
A modo de balance y al analizar cómo impacta en la vida cotidiana la inflación en las familias y en las organizaciones comunitarias que ofrecen alimentos, se destaca que “los productos relevados si bien son los más utilizados, no son los que tienen mejor calidad nutricional para las personas, en especial para niños y niñas”.
Malnutrición y el rol del Estado
De acuerdo al Indicador Familiar de Acceso a Derechos (Ifad) de2022 que también elabora el Isepci y Libres del Sur, en la región centro de Argentina “el 44,1 por ciento de niños y niñas que concurrían a los comedores y copas de leche comunitarias presentaban malnutrición, entendida como un desequilibrio de la ingesta calórica y nutrientes de una persona”.
En los casos estudiados se trata de chicos con aumento de peso debido al exceso de ingesta de harinas y carbohidratos: “Uno de los caminos a seguir es mejorar la calidad nutricional de los alimentos ofrecidos en los comedores, tarea que debe ser emprendida con un Estado que fortalezca a las organizaciones territoriales, brindando alimentos acordes a las necesidades o haciendo aportes económicos”.
Por eso se hace especial mención al rol de los organismos del Estado que acompañan a las instituciones comunitarias que brindan alimentos a partir de recargas de tarjetas para compras, que “deberían no sólo seguir actualizando los montos por inflación, sino aumentarlos para mejorar la calidad de los productos”.
Finalmente, y a partir de los datos recabados, “urge exigir a los distintos niveles del Estado mejores controles de precios que desestimen las prácticas que distorsionan los valores a un nivel que hace casi imposible tener valores de referencia”, cierran los referentes del estudio.
Con información de Diario La Capital

