Este sábado por la mañana, bajo la lluvia, los fieles se acercaron incesantemente a la basílica para vivir la 125° Peregrinación a la Basílica de la Virgen de Guadalupe. Las condiciones climáticas obligan a modificar algunos aspectos, pero la celebración no se suspendió y se vivió con alegría.
Ante la cantidad de gente que se acercó en las primeras horas de la mañana, se tuvo que agregar una misa a las 10.30 para que los chicos que habían llegado al templo pudieran participar.
Las celebraciones se retomaron a partir de las 15.00 de la tarde de este sábado. A las 16.30, Monseñor Sergio Fenoy estará al frente de la celebración de los enfermos.
A las 19.30 se realizará una celebración especial donde habrá una sorpresa y a las 22 la misa, especialmente para los jóvenes, culminará con una ofrenda juvenil.
125° Peregrinación a Guadalupe
El padre Olidio Panigo, desde la Fiesta de la Virgen de Guadalupe, habló con el móvil de AIRE este sábado y destacó la gran concurrencia de fieles a pesar de la lluvia. La peregrinación de los niños se transformó en una misa en el interior de la Basílica.
“Estamos reprogramando las cosas, aquello que iba a ser al aire libre se trasladó al interior”, dijo el padre Olidio Panigo quien aprovechó la oportunidad para anunciar un nuevo horario de misa que no estaba programado previamente, a las 10.30.
El cura párroco aclaró que los horarios de misa se van a mantener. En caso de que llueva por la noche, la celebración de las 23 se trasladará al interior de la basílica de Guadalupe.
A pesar de la lluvia incesante, los fieles peregrinos llegan en forma masiva. “Emociona ver tantas personas que se acercan a pesar del tiempo. Gente que salió a las 5 en colectivo para llegar a la basílica”, expresó Panigo.
Cabe aclarar que el puesto de Cáritas, donde se reciben las donaciones, está operativo en el costado oeste de la basílica.
Los taxistas peregrinaron bajo la lluvia como lo hacen cada año. A las 16.30 se llevará a cabo la misa de enfermos. A las 19.30 se realizará una celebración especial donde habrá una sorpresa y a las 22 la misa, especialmente para los jóvenes, culminará con una ofrenda juvenil.
Están los seminaristas y diáconos de modo permanente para las bendiciones que se requieran y los sacerdotes para asistir con confesiones en el interior de la basílica.
Con información de Aire de Santa Fe

